Gusano del fruto

Shambda 50 EC (Lambda Cialotrina) – 1 Litro

Shambda 50 EC es un insecticida de amplio espectro formulado como concentrado emulsionable (EC), que contiene Lambda-cihalotrina 50 g/L como ingrediente activo, perteneciente al grupo de los piretroides sintéticos. Está diseñado para el control eficaz de una amplia gama de insectos plaga en cultivos como soja, maíz, algodón, hortalizas y frutales, incluyendo lepidópteros, coleópteros, dípteros y otros insectos chupadores o masticadores. Su formulación garantiza una rápida acción de choque y residualidad, protegiendo los cultivos durante etapas críticas de desarrollo.

Entre sus principales beneficios destaca su rápido efecto de volteo (knock-down), que detiene el daño de las plagas inmediatamente después de la aplicación, y su acción dual por contacto e ingestión, asegurando una cobertura efectiva incluso en plagas de difícil control. Es compatible con la mayoría de otros productos fitosanitarios y puede integrarse en programas de Manejo Integrado de Plagas (MIP). Además, su actividad residual prolongada reduce la necesidad de aplicaciones frecuentes, lo que se traduce en mayor eficiencia y rentabilidad para el agricultor.

UKU (Benzoato de emamectina) – 100ml

Uku de Ciagro es un insecticida formulado como concentrado emulsionable, cuyo ingrediente activo es el benzoato de emamectina, un derivado de la avermectina. Actúa principalmente por ingestión y, en menor medida, por contacto, con efecto translaminar que le permite penetrar los tejidos foliares y ofrecer una acción residual prolongada. Está diseñado para el control de orugas y larvas de lepidópteros en cultivos de grano, especialmente en sus primeros estadios de desarrollo. Aunque no es sistémico ni ovicida, las larvas que emergen de huevos tratados mueren al comenzar a alimentarse, lo que reduce significativamente el daño a las plantas.

Entre sus beneficios destacan su baja toxicidad, su eficacia prolongada y su compatibilidad con programas de manejo integrado de plagas. Uku interfiere con los neurotransmisores de los insectos, provocando parálisis irreversible poco después de la ingestión, lo que permite una protección efectiva sin afectar el desarrollo del cultivo. Además, se biodegrada en el suelo sin dejar residuos en cultivos posteriores, lo que lo convierte en una opción sustentable para productores que buscan eficiencia sin comprometer la salud del ecosistema agrícola.